Carga Aerea y Terrestre

El transporte es un tema fundamental dentro del proceso de Distribución Física Internacional, Es a menudo el factor de mayor costo en la cadena de distribución, por tanto la elección apropiada del medio a utilizar es determinante para mantener la competitividad de sus importaciones o exportaciones.
Independientemente del término de negociación utilizado, usted debe conocer las opciones, ya sea para orientar a su cliente, ubicar el producto en destino o para realizar el estudio de mercado que le permita conocer a qué costos llegará.

El medio que debe emplearse para el transporte de frutas y hortalizas estará determinado por la distancia, tiempo y costo del desplazamiento y las características, requerimientos y valor del producto. Es muy difícil especificar la conveniencia de uno u otro medio, ya que todos ellos presentan ventajas y desventajas comparativas frente a los demás en materia de: capacidad de transporte, velocidad, seguridad, costo del servicio y flexibilidad. Para seleccionar el medio de transporte y la empresa transportadora deberá considerar:

  • Número de servicios existentes en la ruta en que se va a exportar.
  • Empresas transportadoras que prestan el servicio aéreo / marítimo / terrestre, trayectoria en el medio, tarifas y condiciones de negociación.
  • Itinerarios y tiempo de tránsito.
  • Frecuencia con que se ofrecen estos servicios.
  • Tipos de buques / aviones / camiones que operan.
  • Tipos de carga que transportan.
  • Características de los puertos, aeropuertos, terminales de origen, destino y tránsito que debemos utilizar.
  • Directorio de proveedores de servicios complementarios al transporte y sus antecedentes, recursos y tarifas.
  • Red de oficinas y agentes que poseen.

Cualquiera que sea el medio empleado, los principios del transporte son los mismos:

  • La carga y descarga deben ser tan cuidadosas como sea posible.
  • La duración del viaje debe ser lo más corta posible.
  • El producto debe protegerse bien en relación con su susceptibilidad al daño físico.
  • Las sacudidas y los movimientos deben reducirse al mínimo posible.
  • Debe evitarse el sobrecalentamiento.
  • Debe restringirse la pérdida de agua del producto.
  • Una vez alcanzadas las condiciones de conservación requeridas, éstas deben mantenerse constantes, en particular en lo referente a la temperatura, humedad relativa y circulación de aire.